Volvieron las lluvias: le enseñamos cómo manejarlas

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

 

Conozca recomendaciones prácticas para conducir bajo esta condición climatológica.

El sol está de salida y la temporada pasada por agua vuelve, por esto los conductores deben extremar su cuidado en la prevención de accidentes por causa de la pérdida de visibilidad y del agarre de las llantas.

Por esta razón, se deben tomar precauciones adicionales a las habituales. Tome nota.

¿Qué hacer cuando llueve?
Al manejar bajo la lluvia se deben tomar precauciones adicionales a las habituales porque se disminuye notablemente la visibilidad. Por lo tanto es necesario encender las luces y los limpiaparabrisas, para ver y permitir ser visto; además, es necesario reducir la velocidad del vehículo.

Cuando inicia el aguacero, las impurezas del suelo (aceites, tierra, greda, etc.) forman una capa gruesa que se mueve sobre el pavimento, haciendo que este se vuelva más resbaladizo. Esta situación hace que sea más insegura la conducción y, por esta razón, se debe tomar mayor distancia de seguridad entre los vehículos que circulan delante y vigilar constantemente por el retrovisor al vehículo que precede.

Durante o al pasar la lluvia, evite circular muy cerca de otros vehículos ya que la brisa que estos desprenden puede ensuciar el parabrisas y las farolas del vehículo, haciendo más difícil la visibilidad.

Si de día la lluvia resta visibilidad, de noche se acentúa aún más este problema debido a que la luz se refleja en el pavimento, haciendo confusas las referencias ópticas. Por consiguiente, evite distraerse y mantenga la concentración en el camino.

El hidroplaneo (acuaplanning)
Al caer las primeras gotas de agua sobre la vía, se forma una capa altamente resbaladiza, con lo cual se pierde adherencia, provocando que el vehículo derrape o se deslice.

Peor aún, cuando las calles se llenan de lluvia, forman un colchón de agua que hace perder total agarre de las llantas respecto del pavimento. Este fenómeno se denomina “hidroplaneo” o  “acuaplanning” en inglés, y genera que así las llantas estén en buenas condiciones, la adherencia pueda disminuir hasta en un 50%.

La pérdida de adherencia hace que el vehículo derrape sin control, luego de nada sirve frenar o girar el volante tratando de mejorar la trayectoria: sólo reduzca paulatinamente la velocidad levantando el pie del acelerador, para así podrá recuperar el control.

Recomendaciones para controlar en piso mojado
Si definitivamente pierde el control del vehículo, debe tener en cuenta:
• Conservar la calma para poder controlar el vehículo.
• Evitar frenar bruscamente. Si el derrape es leve, gire el volante con movimientos suaves a la derecha y a la izquierda. Si el derrape es fuerte, gire el volante en dirección hacia donde están derrapando las ruedas traseras y al enderezar el vehículo gírelo nuevamente en sentido contrario hasta estabilizarlo por completo. No olvide sujetar el volante con las dos manos en todo momento.

 

Revisión de los elementos del vehículo para conducir bajo la lluvia
Para lograr una conducción segura mientras llueve, se debe revisar:
• Las plumillas del limpiaparabrisas: estas no deben tener suciedad, es importante revisar que no estén duras, rotas o cuarteadas; si se encuentran en estas condiciones deben ser sustituidas.
• Revise con regularidad el depósito de agua del líquido limpiaparabrisas, observe su nivel adecuado.
• Las llantas deben tener la presión de inflado recomendado por el fabricante, para evitar que ante una frenada de emergencia el vehículo se deslice más de un lado que del otro y pierda la trayectoria. Un buen labrado de las llantas garantiza la eficiencia de las mismas, para así poder drenar el agua con facilidad.

Fuente: http://www.carroya.com/noticias/guia-para-conductores/volvieron-las-lluvias-le-ensenamos-como-manejarlas-3392